Siempre me pregunto lo mismo; dicen que de los errores se aprende... pero este no parece ser mi caso. ¿Cuantas veces me tengo que decepcionar para darme cuenta de que estoy fallando? ¿Porque siempre permito que mi felicidad este enganchada a otras personas? Tal vez ahora me doy cuenta de que nunca terminaremos de conocer a una persona... y cuando esa persona a la que creíamos perfecta, nos decepciona, es la peor sensación del mundo... duele mas de lo que se cree, porque pensamos que nunca lo haría... Y cuando esto pasa nos damos cuenta de que esto no era una felicidad real; que era algo que utilizábamos para llenar un vacío: era una felicidad
FICTICIA.